Hace unos días, tuve la gran oportunidad de conocer mejor como funciona la donación de sangre en Euskadi. Después de atender una charla en la que nos enseñaron funcionamiento de todo, tuve la suerte de poder donar sangre por primera vez. Al principio estaba un poco nervioso, pero después de rellenar un formulario me relajé.
Al terminar, me sentí muy bien conmigo mismo, y entendí por qué hay gente que dona desinteresadamente. El sentimiento de saber que has ayudado a personas que están en una situación complicada es muy gratificante, y por eso, me gustaría repetir la experiencia y aportar vida a la sociedad de ese modo, literalmente.

Deja un comentario